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Son tiempos de cambios. Una sociedad masivamente más conectada, con mayor acceso a la formación, con mayor libertad de movimientos, con más libertad de expresión, más urbana, con más tiempo libre, y con más tecnología para crear, mezclar y compartir… es el caldo de cultivo para la filosofía 2.0, un movimiento que afecta a empresas, mercados, instituciones y partidos políticos, así como a leyes, valores y paradigmas… son tiempos de cambios.
La literatura de gestión está llena de estudios y teorías sobre como gestionar un proceso de cambio, y como recetario sencillo siempre me han gustado las 8 etapas de John P. Kotter, de la Harvard Business School:
- Generar una sensación de urgencia (la necesidad de actuar ante una situación crítica)
- Organizar una fuerte coalición directiva (un grupo con capacidad de encabezar los esfuerzos y de trabajar conjuntamente).
- Generar una visión que ayude a focalizar cuál es el cambio deseado.
- Comunicar la visión (a dónde se quiere llegar)
- Facilitar que otros pongan en práctica esa visión
- Planificar la obtención de éxitos en el corto plazo (que animen a seguir adelante)
- Consolidar las mejoras y producir más cambios
- Institucionalizar nuevos métodos
Pero siempre he considerado que lo más importante en un proceso de cambio son los agentes del cambio, las personas que se encabezonan en hacerlo posible. Sin ellos no hay cambio, ni etapas, ni proyecto, ni ilusión. Y en todo esto de la 2.0 hay un montón de estos agentes del cambio que están trabajando casi siempre sin reconocimiento para conseguir cambios en sus empresas, en sus instituciones, en sus entornos.
Cuando hablo de esto siempre pongo como ejemplo a Ian Forrester, quizá el agente del cambio 2.0 en la BBC, y a quien descubrí gracias a Ismael. Ian Forrester desarrolla una amplia presencia en la red. Mantiene su propio blog, Cubicgarden, lee sus feeds en Bloglines, microbloguea en Twitter (con más de 500 seguidores) y en Jaiku, marca en Digg, tiene perfil en Facebook y en Linkedin, guarda sus presentaciones en Slideshare, sus fotos en Flickr, sus favoritos en del.icio.us, su música en Last.fm, en resúmen, un personaje 2.0, conectado, en red.
Ian Forrester es programador y trabaja en la Digital Media Initiative de la BBC, actualmente como responsable del proyecto BBC Backstage, una red de desarrolladores que proveen de datos y servicios al público en general bajo el lema “Crea lo que quieras usando los contenidos de la BBC”. También ha trabajado en otros proyectos de la BBC como BBC Blogs, The Feed Factory, Ceative Archive, Podcasts… y se puede saber más de en qué anda metido en esta o esta entrevista, en este video en el que habla sobre TV y Web 2.0, o en estas palabras grabadas en el XTech de este 2007. En resúmen, Ian Forrester está tras buena parte de las iniciativas 2.0 de la BBC, y creo que el suyo es probablemente un buen ejemplo de agente del cambio.
El nombre de Ian Forrester no consta en ninguno de los cinco folios del organigrama de la BBC, y ni tan sólo queda claro dónde se emplaza la Digital Media Initiative en la que se halla integrado. Es decir, todo parece indicar que Ian Forrester está alejado de las esferas del poder y de las tomas de decisiones, y que lo va a tener dificil si pretende impulsar cambios estructurales en la BBC. Y creo que esta es una de las características de los agentes del cambio 2.0: les resulta más sencillo promover cambios hacia el exterior que hacia el interior. Y es que la mayoría de las estructuras de poder en las grandes corporaciones e instituciones están más orientadas a la batalla interna que a los mercados. Los circuitos internos de toma de decisión, de posicionamiento estratégico, de influencia, son tan complejos que requieren mucha atención y aceptan pocos experimentos. Todo lo contrario que el gran mercado, que cuando se compone de millones y millones de clientes funciona casi solo, por automatismos, y se suelen aceptar los experimentos. Seguro que es más fácil hacer el canal de Twitter de la BBC, visible por todo el mundo, que hacer un cambio en la intranet corporativa que sólo verán los empleados. Seguro que es más fácil en una entidad financiera abrir canales RSS de información financiera para los clientes, que promover un sistema interno para que los empleados se recomienden enlaces y referencias, algo así como un Menéame corporativo.
Los agentes del cambio son los que se mueven entre líneas y logran avanzar con acciones concretas, pequeños (o no tan pequeños) movimientos que hacen que las grandes estructuras se vayan moviendo, y que sus dirigentes (quizás) vayan tomando conciencia. Sin ellos no habría cambio. Puede que sea el caso de Joan o Ferran en su grupo de medios audiovisuales, de Gerard, Pol o Fernando cada cual en su entidad financiera, de Juan en su universidad, de Toni con sus clientes de alta política, o de Enrique en su escuela de negocios, pero el caso es que los hay en todas las organizaciones. Hay que buscarlos, localizarlos y apoyarlos, y en ocasiones protegerlos con el anonimato, ya que a algunos de ellos la visibilidad o la celebridad les puede complicar las cosas.
El servicio
La denominada Web 2.0 está haciendo posible que las personas físicas, y no sólo las jurídicas, puedan desarrollarse en Internet. Ya no hay barreras técnicas ni económicas que impidan editar y publicar en la red y cualquiera tiene a su alcance múltiples espacios en los que difundir libremente sus conocimientos, opiniones y sentimientos. En este contexto destaca de manera especial el fenómeno de los blogs, de los que en apenas cuatro años ya se han creado más de 115 millones y el número sigue creciendo a un ritmo de unas 120.000 nuevas bitácoras cada día. Hay blogs de todo tipo y de todo tema: generalistas, especializados, ligeros, rigurosos, personales, profesionales, corporativos, sectoriales, constantes, efímeros, individuales, corales… Gracias a los blogs cualquiera puede tener su propia página web y utilizarla como tribuna para la causa que considere, y haciendo uso de esta posibilidad se generan cada hora más de 60.000 nuevos contenidos en la red. Cada día hay un millón y medio de nuevas aportaciones en la blogosfera, y con toda certeza alguna de ellas está refiriéndose a algún tema, empresa o persona de tu interés. En cualquier momento puede suceder que en alguno de esos contenidos se esté hablando de ti.
Un ritmo tan frenético de creación y un volumen tan desmesurado de contenidos ya no se puede gestionar efectuando búsquedas manuales de vez en cuando. Es indispensable disponer de algún servicio que rastree sistemáticamente la red para avisarnos en cuanto se publique algún contenido que pueda ser de nuestro interés. Conocer y saber utilizar estos servicios empieza a ser un factor diferencial, tanto a nivel personal como profesional.
La herramienta
Existen varias herramientas diseñadas para buscar contenidos específicamente en la blogosfera. La pionera fue Technorati, aunque posteriormente Google reaccionó con su eficaz Blogsearch. Este buscador actúa en cualquier contenido publicado en cualquier blog del mundo, y nos permite buscar sobre todo ese conjunto, o afinar la búsqueda indicándole que lo haga sólo entre lo publicado la última hora, las últimas 12 horas, el último día, la última semana, el último mes, o en cualquier momento. Incluso permite buscar en contenidos publicados en el período de tiempo comprendido entre dos fechas concretas, o en un idioma determinado. Por defecto los resultados se presentan ordenados por orden de relevancia, como es habitual en Google, pero Blogsearch ofrece la muy interesante opción de ordenar los resultados por fecha de publicación (empezando por los más recientes y remontándose en el tiempo). Aunque sin duda la función más valiosa es la posibilidad de suscribirnos a esa consulta para que se repita sistemáticamente y nos informe vía RSS cada vez que ofrezca un nuevo resultado.
Nielsen BuzzMetrics ofrece BlogPulse, una herramienta bastante similar que aporta una mejora muy interesante: ver gráficamente la distribución en el tiempo de los resultados, útil para detectar tendencias y más todavía si tenemos en cuenta que podemos superponer en el mismo gráfico las curvas generadas por hasta tres búsquedas diferentes.

Si queremos monitorizar el resto de Internet, y no sólo los contenidos publicados en blogs, podemos usar Google Alerts un servicio interesante pero aún insuficiente y necesitado de muchas mejoras. En Google Alerts podemos programar que se nos avise cuando se produzcan nuevos resultados en tantas búsquedas concretas como queramos, pero de momento la suscripción no se ofrece mediante RSS y sólo funciona por correo electrónico, y la calidad de los resultados es algo deficiente. Pero es un servicio a vigilar ya que en cuanto mejore será indispensable.
Los usos
El uso más habitual de estos servicios es el llamado “egosurfing”, es decir, saber en todo momento si alguien está hablando en la red de nosotros. Esa acostumbra a ser la primera alarma que configuran la mayoría de usuarios, para acto seguido quizá hacer lo mismo con el nombre de sus padres e hijos, o familia y amigos. Otro uso habitual es como apoyo a la toma de ciertas decisiones. Por ejemplo, cuando se duda entre comprar un modelo u otro de cámara fotográfica, o entre un modelo u otro de automóvil, puede ser útil monitorizar durante un tiempo los comentarios que de ellos aparecen en los blogs. Y lo mismo cuando estamos dudando entre un colegio u otro para nuestros hijos, o barajando distintos destinos para nuestras vacaciones o distintas empresas a las que ir a trabajar.
En el ámbito profesional estas herramientas son indispensables para saber qué se dice de nuestra empresa o de nuestros competidores y de sus respectivos productos así como sus responsables y propietarios. No sólo permite acceder a las opiniones y comentarios que se hayan publicado en la red, sino también a identificar fuentes de información que de manera más o menos sistemática, más o menos relevante, tratan sobre los temas y/o personas de nuestro interés.
En el ámbito social, formatos gráficos como los aportados por BlogPulse permiten visualizar tendencias como por ejemplo si se habla más de uno u otro candidato político, o si un tema está mereciendo mayor interés que otro (¿innovación o creatividad?, ¿terrorismo o economía?, ¿Irak, Palestina o Afganistán?). Es un recurso sencillo y doméstico pero global y potente para captar el pulso de la blogosfera, el peso de un tema o concepto en la opinión pública.
Sea como fuere, la sociedad de la información y el conocimiento está dando paso a una sociedad red en la que los ciudadanos se desenvuelven cada vez con más normalidad en el medio digital, utilizando Internet como base de operaciones para un intercambio constante de información entre particulares. Ser capaz de abastecerse con criterio en ese flujo será en breve una habilidad necesaria, y el manejo eficaz de estas herramientas será un factor de competitividad.
Hace poco escribí un post con una reflexión sobre cómo actualmente los espacios virtuales son tan necesarios como los urbanos para socializarse y construir identidad y sentimiento de pertenencia. Y fué en este post en el que Jorge del Río de Mundomapa dejó un comentario dándome a conocer su nuevo proyecto: el Atlas de la brecha digital. España 2007.
El proyecto, aún en estado beta, describe cuantitativamente las poblaciones digitales en España por Comunidades Autónomas. Tiene ya 43 páginas, 7 tablas de datos, y 39 mapas agrupados en 5 series cartográficas, así como un glosario, todo ello con el objetivo de abrir un debate del que me gustará participar, así como difundirlo. Se puede descargar en este enlace, (PDF de 1,2 Mb).
Me ha parecido ingeniosa la sencilla metodología con la que el autor te ayuda a saber en qué grupo podrías quedar clasificado:
1.
- Si te conectas a Internet todos los días o al menos una vez por semana, eres un conectado (sigue en 2)
- Si NO te conectas a Internet todos los días o al meos una vez cada 5 días, eres un DESCONECTADO
2.
- Si utilizas Internet como medio de comunicación activa (redes sociales, foros, grupos de debate, listas de distribución… VIVES DIGITALMENTE (sigue en 3)
- Si no utilizas Internet como medio de comunicación activa, ACCEDES
3.
- Si generas contenidos en Internet, eres un PROSUMER (sigue en 4)
- Si no generas contenidos en Internet, PARTICIPAS
4.
- Si tienes 44 años o menos, eres un NATIVO DIGITAL
- Si tienes más de 44 años, eres un INMIGRANTE DIGITAL
Con esta metodología, y basándose en los datos de la Encuesta Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del 2007 del Instituto nacional de estadística (INE), se obtienen diferentes tablas como esta, en la que se ven los porcentajes de población de cada tipo en cada comunidad:

Y mapas como este, en el que se muestra la distribución de la población nativa digital en España (cada puntito amarillo corresponde a un 0,05 % de la población), y en el que me ha hecho gracia descubrir que hay más en Andalucía que en Catalunya, o más -muchos más- en Canarias que en Baleares.

Alguna vez me he quejado de que en plena tendencia 2.0 la mayoría de nuestros politicos aún sean 0.2. Y no me refiero sólo a los usos que hacen de la red, sino sobre todo a la comprensión de las consecuencias sociales, políticas, económicas y culturales que van a derivarse de esta nueva Sociedad Red. Pero la mía era una queja poco estructurada, casi siempre como reacción a alguna anécdota deprimente: un político que no actualiza su blog desde tiempos inmemoriales, otro que contesta una entrevista demostrando una ignorancia supina…
Gracias a Blogocracia descubro una interesante propuesta que aporta algo de método: 6 criterios para revisar las posiciones políticas relacionadas con Internet. Es una iniciativa de TechPresident, un blog estadounidense dedicado a temas de política y tecnología que ha desarrollado este sencillo método para analizar los candidatos a la Casa Blanca.
Los 6 criterios son interesantísmos:
- Declarar Internet como un bien público, igual que el agua, la electricidad, las carreteras o la educación.
- Comprometerse a ofrecer acceso a Internet, inalámbrico y de alta velocidad, en todo el país.
- Garantizar la neutralidad en la red, prohibiendo que se discrimine un contenido por su origen, aplicación o tipo.
- Marcarse como objetivo que todos los niños estén conectados.
- Comprometerse a construir una Democracia Conectada, en la que sea normal que la administración local y la nacional escuchen a la ciudadanía en cualquier momento.
- Crear un organismo público que proteja las infrastructuras de comunicaciones, ya que son indispensables para el desarrollo de toda actividad social y económica.
Los promotores de esta iniciativa no dan por cerrada la lista, y explican que es sólo el inicio de un trabajo al que nos animan a todos a participar. La manera de hacerlo es participar en los comentarios del post desde el que han lanzado la propuesta, ya sea opinando o simplemente dejando el nombre como muestra de apoyo. ¿Y quienes son los promotores?: Andrew Rasiej y Micah L. Sifry (de Personal Democracy Forum), y David Weinberger (del Harvard Berkman Center, coautor del mítico Cluetrain Manifesto y autor del actual Everything is miscellanous). Poca broma.
Estamos asistiendo a una lluvia de publicaciones dedicadas al fenómeno 2.0. Están confluyendo al menos tres factores: por un lado las editoriales que detectan un tema candente no tratado en su fondo editorial; por el otro institutos, fundaciones y organismos de todo tipo que ven aquí un eje lo suficientemente social e innovador como para lanzar una publicación que de sentido a su tarea; y finalmente, aquellos autores dispuestos a demostrar que en este nuevo contexto uno puede autopublicarse sin necesidad de la industria.
El resultado es una retahila de títulos, todos interesantes y útiles, aunque sigo echando en falta uno para desconectados. En mi modesta opinión, cualquier libro titulado “2.0″ es críptico para los no iniciados y será leido sólo por aquellos a los que ya les suena el concepto. Pero la gran mayoría que no lo sabe seguirá sin enterarse.
..Web 2.0
..Antonio Fumero y Genís Roca
..
..Fundación Orange
..136 páginas, PDF (1,14 Mb)
..Web 2.0 – El usuario, el nuevo rey de Internet
..Ismael Nafría
..
..Gestión 2000
..371 páginas, 18 euros + IVA
..Web 2.0 – El negocio de las redes sociales
..Varios Autores
..
..Future Trends Forum (Fund. de la Innovación Bankinter)
..80 páginas, PDF (939 Kb)
..Planeta Web 2.0
..Cristobal Cobo y Hugo Pardo
..
..Universitat de VIC & Flacso México
..162 paginas, PDF (1,06 Mb)
..Comunicación empresarial 2.0
..Javier Celaya y Pau Herrera
..
..Grupo BPMO
..206 páginas
..Web 2.0 – Manual (no oficial) de uso
..Varios Autores
..
..Editorial ESIC
..326 paginas, 15,38 euros + IVA
El servicio
Alguien que esté interesado en un determinado sitio de Internet debe visitarlo de manera periódica y sistemática si quiere detectar la aparición de nuevos contenidos de su interés. Esta es una tarea ardua y tediosa ya que al visitar el sitio no siempre queda claro cuáles son las novedades, y además cada vez es mayor la cantidad de webs, blogs y fuentes de información en Internet susceptibles de merecer su interés. En 1999 Netscape inventó un sencillo formato que permitía a una web enviar automáticamente sus nuevos contenidos a una lista de suscriptores, el cual se ha ido mejorando y normalizando hasta llegar al actual formato RSS (Really Simple Sindication), convertido ya en una solución indispensable para intentar gestionar el frenético ritmo de creación de nuevos contenidos en la red.
El servicio consiste en la posibilidad de suscripción a un sitio Internet, de manera que si éste publica algún nuevo contenido los interesados puedan recibirlo inmediatamente. Es relevante hacer notar que los suscriptores reciben el contenido propiamente dicho, y no sólo un mero aviso de su existencia, con lo cual lo que se produce es una sindicación (redifusión) de contenidos desde una fuente de origen hacia una multitud de destinatarios. RSS es el formato consensuado en que estos contenidos deben ser enviados y recibidos.
La herramienta
Normalmente estas suscripciones no se reciben en el correo electrónico, ya de por sí cada vez más saturado y difícil de gestionar. Existen herramientas específicas, llamadas agregadores, para gestionar desde un único punto las suscripciones RSS que podamos tener. Estos agregadores acostumbran a ser gratuitos y a funcionar con cualquier navegador sin necesidad de ningún tipo de software adicional en nuestro ordenador, y aunque hay varias opciones las más célebres son Netvibes, Bloglines, FeedReader y Google Reader siendo éste último sin duda el que está logrando una mayor popularidad y base de usuarios.
El agregador es una herramienta que en esencia cumple cuatro funciones básicas: recibir los contenidos que las diferentes suscripciones (también llamadas feeds) nos van enviando; ofrecernos la posibilidad de ordenar los feeds (las fuentes de información) a nuestro criterio (lo más habitual es en carpetas por temas); permitirnos la lectura de los contenidos recibidos mostrándolos sin necesidad de visitar el sitio que los ha generado; y finalmente, informar de cuántos ítems (contenidos) están aún pendientes de nuestra lectura. El resultado es una potente herramienta que nos permite conocer en todo momento cuántos nuevos contenidos han sido publicados en nuestros sitios preferidos de Internet, y decidir en qué momento y en qué orden los queremos leer.
Ha quedado claramente obsoleta la práctica de navegar por Internet a la caza y captura de un posible nuevo contenido en alguna de las webs que ya tenemos identificada como interesante. Al abrir nuestro agregador dispondremos ya de todos esos contenidos sin haber invertido tiempo en su localización. Actualmente una fuente de información que no ofrezca el servicio RSS deja de ser competitiva, ya que requiere al usuario la disciplina de repetir periódicamente la visita así como el tiempo de localizar cuál es el contenido nuevo que se ha publicado, si es que lo hay.
Los usos
La existencia del servicio de suscripción mediante RSS suele indicarse mediante el icono naranja que ilustra este texto. Tras ese icono acostumbra a haber el enlace al servicio RSS, es decir, la dirección Internet que debe usar nuestro agregador para gestionar la suscripción. Aquellos sitios de Internet que generan un gran volumen de contenidos acostumbran a disponer de varios RSS, varios enlaces, ofreciendo por tanto un servicio de suscripción más segmentado. Es el caso de las versiones digitales de los periódicos que ofrecen un RSS para las noticias de política, otro para las de deporte, otro para economía, etc. Pero la mayoría de webs suelen tener un único feed (una única suscripción) por la que sindican (distribuyen) todo lo que publican.
Este mismo blog (como todos) ofrece un servicio RSS para mantener actualizados a sus lectores de la publicación de nuevos contenidos (http://feeds.feedburner.com/genisroca), hay entidades bancarias que empiezan a utilizar este sistema para enviar información financiera a sus clientes (Banco SabadellAtlántico en http://bslabs.typepad.com/labs/2007/06/nuevo-feed-rs-1.html), e incluso hay nuevas empresas concebidas específicamente para ofrecer servicios basados en RSS, como Offertrax que te avisa vía RSS cuando detecta que alguno de los productos o de las tiendas que le has indicado está en oferta. La mayoría de las webs ofrece la posibilidad de la suscripción RSS y su uso acostumbra a mejorar la experiencia del usuario. Actualmente una fuente de información digital sólo es útil de manera estable si es susceptible de ser administrada mediante suscripciones RSS. Ya no es viable pretender que sea la audiencia quien asuma sistemáticamente el esfuerzo de realizar la visita.
Para saber más
El sociólogo Manuel Castells ha llegado a la conclusión de que actualmente el idioma, la nación o la religión tienen un lugar muy subordinado en la conciencia de identidad de la población en general. El sentimiento de pertenencia se construye más solidamente allá donde tenemos una mayor número de relaciones e interacciones, y es por eso que nos sentimos más implicados a nivel de ciudad que de región, comarca o país. Y es por eso, también, que los nativos digitales han desarrollado fuertes sentimientos de comunidad y de pertenencia en Internet, donde no hay necesariamente un marco físico concreto de referencia.
El contexto urbano ha sido y es un espacio educativo y socializador. Es el espacio de la escuela, de los amigos, de los vecinos, del juego, del ocio, del trabajo, del asociacionismo… de los intereses particulares y de los sociales, de los personales, de los culturales y de los profesionales. Y para los nativos digitales Internet es exactamente lo mismo: un espacio donde las personas se relacionan, aprenden y se desarrollan. Un espacio de conversación y de intercambio de experiencias. En este nuevo siglo que acabamos de empezar los valores de comunidad y los sentimientos de pertenencia se construyen por igual tanto en espacios físicos como en espacios virtuales.
Si comunidad es un grupo humano que logra construir identidad, compromiso, participación, intereses comunes, voluntad de influir, sentimiento de pertenencia, relaciones y señales externos de identidad… ya podemos afirmar que estos ecosistemas también se están desarrollando en la red, en unos espacios que no tienen nada de virtuales, pues son lo bastante reales como para influir de manera decidida en la educación y la socialización de sus miembros. Igual que las ciudades.
Los alcaldes ya saben que los ciudadanos desarrollan con toda normalidad sentimientos de pertenencia a más de un municipio a lo largo de su vida. Cada vez es más difícil responder a la cuestión “¿De dónde eres?”, ya que uno puede sentirse perteneciente a la ciudad en que nació, pero también a la ciudad donde creció, a la ciudad donde estudió, a la ciudad donde se enamoró, a la ciudad donde vivió, a la ciudad en la que trabaja, a la ciudad en la que duerme… y si la máxima expresión de carta de ciudadanía es poder votar para elegir a los dirigentes de tu ciudad, cada vez se hace más incómodo y más incongruente tener derecho a voto en una única población. Las ciudades son comunidades con muchos miembros sin derecho legal a la participación sólo por la limitación del sistema censal basado en la domiciliación fisica. Esto queda superado en Internet, donde uno puede construir señales de identidad y sentimientos de pertenencia no vinculados a coordenadas físicas. Ahora ya hay gente que crece en Internet, estudia en Internet, se enamora en Internet, trabaja en Internet, se divierte en Internet… la condición para pertenecer a un sitio es participar en él. Aparecen nuevos ciudadanos reales con múltiples identidades, pertenencientes a múltiples comunidades, y que conjugan sin ningún problema lo presencial con lo virtual. Son ciudadanos del mundo y de la red, y ya los hay que se sienten más comodos, más realizados, más útiles, más reconocidos y más desarrollados en la red que en las calles de su ciudad. Ciudad y red son ya un binomio indivisible para el desarrollo personal, social y profesional de muchos ciudadanos. Los espacios en los que se educan y se socializan las personas ya no pueden ser sólo físicos, de la misma manera que nunca podrán ser sólo digitales. Es preciso tener referencias físicas de la misma manera que es preciso estar conectados sin fronteras.
El alcalde de Santo Domingo, en la República Dominicana, no puede obviar que tienen cientos de miles de sus ciudadanos viviendo en Nueva York. Ciudadanos que físicamente están en la costa este de los Estados Unidos pero que cultural, social y telemáticamente están permanentemente conectados e implicados con su ciudad de origen en el Caribe. Y éste es un aspecto que el alcalde de Nueva York tampoco olvida: que tienen centenares de miles de ciudadanos que pertenecen a otras comunidades. Internet está jugando un papel determinante en la creación, mantenimiento y desarrollo de las comunidades sociales, y el fenómeno de las comunicaciones digitales está haciendo posible que muchas personas mantengan la pertenencia a múltiples comunidades, y por tanto a múltiples entornos (virtuales o no) de socialización y educación.
(La imagen de este post la he sacado de Tibungo, y la descubrí gracias a Elisenda)